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Más sobre la Fe
¿Cuál es la verdadera Fe?

Si pudiéramos resumir en una sola palabra todo lo dicho sobre Superación Personal, Auto ayuda,
Auto desarrollo, Crecimiento Espiritual, etc., a través de todos los tiempos, esta palabra sería ¡FE!

De acuerdo al diccionario:
Fe – es la confianza en las afirmaciones de otro; Una luz y conocimiento
sobrenatural con que, sin ver, se cree lo que Dios dice y la Iglesia propone. Confianza en algo que
no necesita ser confirmado por la experiencia o por la razón, o no está demostrado científicamente.

Sin embargo, cuando hablamos de Fe, lo hacemos ambiguamente. Es decir, no siempre estamos
seguros de que lo que esperamos se manifieste y decimos que tenemos Fe, cuando que lo que
realmente tenemos es una gran esperanza.

“Tengo Fe en que se va a aliviar”; “Tengo Fe en que Dios me va a conceder lo que pedí”; “Tengo
mucha Fe en que las cosas van a mejorar”; “Yo tengo mucha Fe en Dios”; “Mi Fe es la que me saca
de apuros”.

¿Qué tanto de lo que hablamos de Fe es una certeza, un conocimiento y no una gran esperanza?
Esperanza es otra palabra, junto con la palabra Fe, a la que se le ha dado una connotación menos
clara y menos precisa.

Muchas personas hablan de Fe y lo que realmente quieren decir es que creen en Dios y esperan que
Él les conceda lo que piden en sus plegarias. No hay una completa seguridad en que obtengamos lo
que hemos suplicado en oración.

Si nos apegáramos a la definición del diccionario, no necesitaríamos ninguna prueba visual o física
para saber que obtendremos lo que hemos pedido a través de la oración. Nos cuesta mucho trabajo
creer en lo que no podemos ver con nuestros propios ojos, tocar con nuestras manos, palpar con
cualquiera de nuestros sentidos.

Tal vez por la crianza que tuvimos, hemos llegado a creer plenamente en la existencia de un Ser
superior, llámese Dios, Espíritu, Inteligencia Universal o como lo entendamos. Entendemos que es
Omnipotente, Omnisapiente y Omnipresente.

Si no dudamos de Dios, del Todopoderoso, ¿Por qué entonces dudamos de que como un Padre
amoroso nos otorgue lo que pedimos en oración?

“Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro
Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?"
; Mateo 7:11.

Hemos llegado a sustituir las palabras Fe y esperanza por la experiencia directa de ver, oler, oír,
saborear, tocar y sentir. Cuando esto no se da a nuestros sentidos, ahí es donde entra la duda, la
inseguridad, el temor, la incredulidad.

Necesitamos volver a ubicarnos en que la verdadera Fe, es cuando a pesar de que no palpamos con
ninguno de nuestros sentidos físicos, mantenemos la confianza. Cuando a pesar de las
circunstancias que estamos viviendo tenemos verdadera Fe.

Entonces, cuando hay Fe, no hay dudas, inseguridades, temores, incredulidad. Sabemos que todo
está bien bajo el sol. Que nada malo nos puede pasar, que Dios cuida de nosotros y siempre procura
nuestro mayor bien.

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